Dragon Ball Super Capìtulo 103: ¡Sé despiadado, Gohan! ¡Duelo contra el universo 10!

Un poco atrasada con las reseñas, pero aquí va una nueva sobre el nuevo capítulo de DBS. ¡Aquí vamos!

En el capítulo anterior de DBS, el universo 2, encabezado por las doncellas Bibrianne, Kakunsa y Rozie, al fin hizo su aparición al estilo "Sailor Moon", con un desfile de transformaciones y ataques digno de cualquier serie de magical girls (una clara parodia a este género). Sin embargo, nº 17 no perdió el tiempo y  en poco tiempo derrotó a Kakusa y Vikal, siendo ellas las dos primeras guerreras eliminadas del universo de diosa Jerez. ¿Qué hará Brianne para vengar a sus compañeras?

Ese es el preámbulo para el episodio 103, donde inmediatamente entramos de lleno a la acción con nº 17 y Ribrianne, quien la primera furiosa por la eliminación de sus compañeras, busca eliminar al androide. Después de un cursi discurso, donde nº 17 también le sigue la corriente, la doncella del universo 2 ataca al androide, quien logra percatarse de las habilidades de la guerrera, que sin embargo, no superan a las de éste. Y es que nº 17 se está tomando en serio este torneo, a pesar de negarse en un principio, parece muy emocionado de enfrentar a muchos guerreros y además, defender a su universo. Lo mismo que en el episodio pasado, nº 17 está brillando luego de tantos años de ausencia.

Y en medio de todo esto, ¿en dónde se encuentra Gokú? El guerrero se encuentra jugueteando con otra guerrera del universo 2, Rozie, quien lanza esferas de energía cuya explosión y movimiento puede controlar a voluntad, por lo que logra despistar a Gokú con sus ataques. El guerrero se encuentra momentaneamente en aprietos, por lo que nº 17 corre a su ayuda, aunque Gokú argumenta que puede sólo. Y nuevamente nº 17 se lleva las palmas, está demostrando un gran compañerismo y se nota quyue ha entendido que el torneo se trata de colaborar en equipo, sin orgullo ni egoísmo, lo más importante es sobrevivir. Pero bueno, es Gokú de quien hablamos, así que continua peleando solo. Aún cuando la estrategia de la doncella es buena, la duración de la pelea fue un factor en su contra, ya que rápidamente Gokú logra aprender de su estilo e incluso imitarlo, derrotando a la guerrera con su propia estrategia. No esperaba menos de él. Nº17 hace lo propio en su batalla contra Ribrianne, pero justo cuando las dos doncellas están a punto de ser sacadas de la plataforma, son rescatadas por el yadrat del universo 2. Sin embargo, Ribrianne y Rozie no podrán perdurar demasiado tiempo en el torneo debido al daño que recibieron, ¿tendrán alguna otra estrategia bajo la manga?

Llegando ya a la mitad del capítulo, vemos a Gohan tomar la iniciativa de luchar contra Botamo, el contrincante del universo 6 que rebota los golpes. Mientras Gohan mantiene una lucha con este personaje, Piccolo y Gokú observan curiosos, el segundo sabe que su hijo es capaz de derrotar a su contrincante, puesto que ya conoce sus puntos débiles y debe tener un plan. "Pan comido" dice Gokú y efectivamente, Botamo no representa ningún problema para Gohan y con esto, los universos 6 y 7 ya están igualados en el número de peleadores en la plataforma. Sin embargo, Gohan y Piccolo son interceptados por dos guerreros del universo 10, Obuni y Rubalt, quienes después de la derrota de Jilcol (a quien conocimos ya que estaba siendo eliminado), son la última esperanza para el universo de Gowazu y Ramosh. Piccolo se enfrenta a Rubalt y logra enfrentarlo sin problemas, pero Gohan no corre con la misma suerte con Obuni, cuya técnica de retraso de ki lo pone en aprietos. Y realmente se trata de una técnica impresionante, puesto que engaña los sentidos del guerrero sobre todo al percibir el ki, pero la técnica no es lo único impresionante; además, Obuni es un guerrero honorable y justo que se satisface de encontrar a un contrincante que logre hacerle frente. Aunque Obuni logra tomar ventaja, Gohan idea un plan para atacarlo, que es simplemente dejarse atacar para luego arremeter contra él. No olvidemos que Gohan es un guerrero con un gran potencial, que además de poderoso es sumamente inteligente, elemento que le hemos visto aprovechar en sus últimas batallas. Estoy segura de que aún nos falta mucho por ver del hijo mayor de Gokú, ya que además de su fuerza y su inteligencia, vimos en esta batalla que también cuenta con ese instinto guerrero para combatir que tiene su padre, lo que lo convierte en un guerrero formidable.

Así que luego de una batalla un poco desafortunada para Gohan, logra finalmente obtener la victoria y eliminar a Obuni, el último de los guerreros del universo 10, llevando así a la eliminación de  ese universo. Y qué hecho más lamentable. Creo que la euforia de las batallas nos hace olvidarnos de que los perdedores serán eliminados y no dudo de que a los protagonistas les ocurra lo mismo. Asimismo, el universo 10 se encargó de generar cierta simpatía con los espectadores, sobre todo Gowazu, a quien conocimos durante la batalla contra Black. Este Dios, que hasta el último momento mantuvo la esperanza en su equipo y la serenidad, nos dio varias enseñanzas muy sabias en el pasado, es más, su misma eliminación ha sido una enseñanza más de entereza y fe. Desgraciadamente, a medida que avance el torneo de la fuerza, iremos simpatizando con los personajes, entendiéndolos y amándolos, para luego verlos desaparecer. El mismo Gohan sufrió con la derrota de Obuni, un memorable guerrero que se encontraba ahí por las mismas razones que él, proteger a su familia.

Quizá encuentren despiadada la desaparición de los universos e incluso crean que Zeno-sama es un enano malvado y sin sentimientos, pero creo ello va de acuerdo con el concepto de "Dios de todo". Y el Dios de todo debe estar por encima de todo, incluso los conceptos de bien y mal. ¿Por qué? El bien, el mal, lo correcto, lo incorrecto, etc., son conceptos creados por humanos, que conciernen a los humanos (aunque en el mundo de DB también a los kaiosamas). Mientras tanto, existen los dioses de la creación y destrucción que son imparciales a estos conceptos,o al menos lo eran antes de conocer a Gokú. ¿Por qué? Porque los dioses de la creación y la destrucción representan la naturaleza de la vida, el antes y después, que para que algo nuevo exista, algo viejo debe morir. Sin embargo, en la naturaleza de la vida no existe el bien ni el mal, porque como ya dije, esos son conceptos creados por humanos, por lo que todo es objetivo. Y Zeno-sama es la representación de esa objetividad, de esa indiferencia del universo frente a nuestras sensibilidades humanas, de que la creación y la destrucción son el balance que mantiene el orden del universo, y que la vida es el resultado no esperado de ese balance, pero que sólo tiene sentido para los humanos, no para el universo.  Así pues, Zeno gobierna por encima de los dioses de la destrucción para mantener ese balance, ya que él no puede perder esa imparcialidad. Quizá lo consideremos desalmado, pero creo que esa visión de Dios es la más interesante de todas las que conozco, además me parece sumanente acertada, claro, desde mi punto de vista agnóstico.

Así es como este nuevo DB ha resultado ser sumamente profundo y filosófico desde la saga de Black y ahora con este nuevo arco, que debe ser igualmente complejo y emocionalmente intenso, que en sus apenas 11 minutos  de duración del torneo, nos ha mostrado por qué es un acierto que Akira Toriyama ya no lo dibuje, pero sí lo escriba. Si no entendió mi punto, no se preocupe, lo desarrollaré en otra ocasión.

Y así es como cierro mi entrada de este capítulo. Por favor, ¡no olvide dejar sus comentarios!







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